Amor, dolor, poder

Ma Yuan, En Un Camino de la Montaña, en Primavera

El dolor del corazón puede ser suave y gentil; como una picazón, puede limitarse a señalarte el lugar de tu incomodidad.

Puede también ser insoportable, terrible, abrasador.

Y cuando lo es, ¡cuidado!

Porque puedes caer en la tentación y lanzarte contra él -o contra los reflejos que arroja sobre lo que te rodea. Puedes responder al dolor con el poder.

Lo cual, invariablemente, trae sólo más dolor.

O puedes detenerte, pararte y ver; y pedirle, con cariño y dulzura, que se aleje de tu alma uno o dos centímetros para que le eches una mirada, lo conozcas, le pongas nombre. Puedes aprender a comprenderlo, a sentir compasión por él, a amarlo.

Lo cual, invariablemente, desvanece tu dolor.

No es que el poder sea “malo” -ningún pecado lo es; es sólo que es ilusorio.

2 thoughts on “Amor, dolor, poder

  1. Johanna Sagredo says:

    Hola a veces veo tu pagina y simpre ecuentro cosas tan intenresantes y tan bellas , a veces cosas sabias como esta :No es que el poder sea “malo” -ningún pecado lo es; es sólo que es ilusorio…..vivimos cubotetos por la ilusion y eso lleva a la pregunta quienes somos realmente ??

    Un abrazo
    Johanna

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